quiero arruinarlo,
pero otra manera no encuentro,
no me sale.
Y si practico,
si ensayo,
si pruebo formas, malabares, subterráneos,
me equivoco otra vez,
y otra,
y otra ... y no sale.
Y si aumenta mi panza,
no es la comida, es el aire...
lo que guardo. Lo que retengo.
Y entonces la cola dura... porque frunzo.
¡Qué terrible!
¡Qué descolor!
que delirio de grandeza caracterizado por mi capacidad
mi impulsión
mi contracción de músculos
de retención
de desabastecimiento...
de siempre intentar,
y siempre...arruinarlo...
¡quieta niña.... ya pusiste suficiente blanco!